Guardado diario
- Usa una percha ancha. Una percha fina de alambre concentra el peso de la chaqueta en dos puntos y deformará los hombros para siempre.
- Déjala respirar. Nunca guardes la piel en una funda de plástico: la humedad atrapada produce moho. Una funda de algodón transpirable está bien.
- Mantenla fuera del sol directo. La radiación ultravioleta destiñe y reseca la piel.
- Mantenla lejos del calor. Los radiadores y la calefacción del coche resecan la piel más rápido que cualquier otra cosa.
Limpieza habitual
Para el uso normal basta un paño seco: pasa la chaqueta cada pocas semanas para levantar el polvo antes de que se asiente en la flor. Para una limpieza más a fondo, usa un paño ligeramente húmedo con un poco de limpiador específico para piel. Nunca detergente doméstico: es alcalino y se lleva el acabado.
Nutrición
Nutrir la piel repone las grasas que se pierden con el uso y la evaporación. Una piel poco nutrida se reseca y acaba agrietándose; una piel demasiado nutrida se vuelve grasienta y atrae suciedad.
- Prueba primero en una zona escondida, dentro de un dobladillo o bajo el cuello. La mayoría de los bálsamos oscurecen algo la piel.
- Aplica una capa fina con un paño suave, en movimientos circulares.
- Déjalo unas horas y saca brillo para retirar el exceso.
Una o dos veces al año es lo correcto para un uso regular. El ante y el nobuk nunca deben nutrirse con crema: necesitan cepillo y un espray protector.
Lluvia y agua
Una lluvia ligera no es problema para una piel acabada. Pásale un paño al llegar y déjala secar al aire.
Un empapado pide más cuidado:
- Cuélgala de una percha ancha a temperatura ambiente.
- Mantenla lejos de radiadores, fuegos, secadores y sol directo: un secado rápido endurece la piel y puede agrietarla.
- Déjala secar del todo, lo que puede llevar un día entero.
- Nútrela una vez seca.
Con el ante es distinto: déjalo secar al aire y luego levanta el pelo con un cepillo de ante.
Manchas y marcas
- Los arañazos en piel anilina suelen desaparecer si los calientas un poco con los dedos y frotas con suavidad: las grasas de la piel se redistribuyen. Es una característica de la piel sin pigmentar, no un defecto.
- La tinta debe ir a un profesional. Los remedios caseros con alcohol suelen llevarse el tinte junto con la tinta.
- La grasa a veces se puede extraer cubriendo la marca con polvos de talco o maicena, dejándolo toda la noche y cepillando. Nunca frotes una mancha de grasa con agua.
- La sal hay que tratarla pronto: vinagre blanco muy diluido, después agua limpia, después secar y nutrir.
Guardado de temporada
- Limpia la chaqueta, para que no quede nada en la flor durante meses.
- Nútrela.
- Cuélgala de una percha ancha dentro de una funda transpirable.
- Guárdala en un sitio fresco, seco y oscuro: no en un desván, no en un sótano húmedo.
Nunca
- Lavar a máquina ni meter en la secadora.
- Acelerar el secado con secador o radiador.
- Usar jabón de silla de montar en una piel de prenda: está formulado para pieles mucho más gruesas.
- Guardar en plástico.
- Doblar una chaqueta de piel para guardarla mucho tiempo; los pliegues se quedan.
Cuándo acudir a un especialista
Cambiar una cremallera, reforrar, reteñir y limpiar a fondo son trabajos rutinarios para un especialista en piel, y todos merecen la pena. Una chaqueta sana por dentro pero con aspecto cansado casi siempre se puede recuperar, y ese es todo el argumento para comprar bien desde el principio.